Suena tentador traer tu carro o importar uno "más barato" desde EE. UU. Pero al sumar impuestos y flete, la cuenta suele inclinarse hacia comprar local. Aquí están los números para que decidas con datos.
Cuánto suma importar
Al importar, pagas impuestos sobre el valor CIF (costo del carro + seguro + flete):
- Arancel de importación: normalmente entre 15% y 25% del CIF, según el vehículo.
- ITBMS: 7% aplicado sobre el valor con arancel incluido.
- Impuesto de lujo: 5%–10% adicional en vehículos de alto valor.
- Más flete marítimo, seguro, trámites de aduana y placa/registro.
En la práctica, todo esto puede sumar del orden de 25%–35%+ sobre el valor del carro. Ojo: la aduana puede ajustar el valor de referencia, así que el impuesto se calcula sobre su tabla, no sobre lo que pagaste.
Ejemplo simple
Un carro que "conseguiste barato" afuera por $12,000 puede terminar costando bastante más una vez sumas flete (varios miles), arancel, ITBMS y trámites. Ese mismo modelo, ya nacionalizado y sin papeleo, suele estar disponible aquí a un precio competitivo. Compáralo en autos más buscados.
Cuándo SÍ conviene importar
- Un modelo o versión específica que no encuentras en el mercado local.
- Un carro de colección o con valor sentimental.
- Casos con exención (por ejemplo, ciertas condiciones de mudanza o visa) —aun así se paga el 7% de ITBMS—.
Cuándo conviene comprar local
- Quieres el mejor precio total sin sorpresas de aduana.
- Valoras el papeleo hecho y poder ver el carro antes de pagar.
- Buscas marcas japonesas/coreanas con repuestos fáciles (la mayoría del mercado).
La regla práctica
Para el 90% de los compradores, comprar local sale más barato, más rápido y sin riesgo de aduana. Importa solo si el carro que quieres no existe aquí.
Tasas orientativas, 2026. Confirma con un corredor de aduana; los porcentajes varían por vehículo y valor.